Domingueando

Mayo 8 – 11

Colonia del Sacramento, Uruguay

Llegamos a Colonia en la tarde y al ir en busca de hostal se presentó la oportunidad de quedarnos en un departamento. Cumplió nuestro sueño. Era de pequeño, pero de dos pisos. En el primer piso, tenia tele, con unos sofás y una cocinita (extraña y poco práctica, pero era ideal). Arriba, la recámara y un baño. Pensamos en un principio quedarnos sólo dos días, pero con lo cómodo que nos sentimos no pudimos resistir un par de días más. Primera actividad: nos regalamos un ‘domingo’, o sea, un día de estar echados haciendo nada.

El pueblo en sí es muy lindo. Pequeño, tranquilo, colonial, se me figuró mucho a partes de Querétaro (Jurica o Juriquilla, pero en pequeño, con sus callesillas empedradas). Así que hicimos poco más que caminar, platicar, sentarnos al sol y disfrutar de un lugar por el momento “nuestro”.

Publicado en  on Mayo 28, 2008 at 6:37 pm Dejar un comentario

Con limones… limonada

Mayo 6 – 8

Montevideo, Uruguay

Después de que Ali y Luis partieron de regreso a México fuí a la clínica otra vez a realizar los estudios que me pidieron. Al salir del laboratorio, con un tremendo moretón en mi brazo, me dijeron que me entregarían los resultados la semana siguiente. Me molesté mucho, porque de haber sabido que tardarían tanto no los hubiera hecho en ese momento con el riesgo de que ni siquiera estaría en el país para recibir los resultados. Les dije que los necesitaba urgentemente y con que no teníamos razón inmediata de quedarnos en Buenos Aires, esa tarde nos fuiemos a Montevideo.

Varias personas nos habían dicho que Montevideo era hermoso. La verdad no llenó mis expectativas. Sí era un lugar lindo, pero muy contaminado y no había mucho que hacer. Recorrimos el centro histórico varias veces, disfrutamos de café en los patios y compramos unas serigrafías lindísimas.

Disfrutamos de la gente, era increíblemente amable y supongo que también de la ciudad, aunque no fue lo que me imaginé.

Publicado en  on at 6:28 pm Dejar un comentario

Una triste despedida

Mayo 5 – 6

Buenos Aires, Argentina

Regresamos a Buenos Aires cansados y tristes porque el tiempo con Ali y Luis se terminaba. Cenamos de nuevo en ‘La Chacra’ para comer esos deliciosos bife de lomo que dan.

Al día siguiente nos despedimos temprano, fue triste. En verdad que fue un viaje especial que pareció ir en fast-forward. Parece que fue ayer que Ali y Luis llegaron y que hacía cada casi año y medio que no los veía. Creo que los volví un poco locos por tanta alegada que dí respecto a los tours. Pero quería que tuviera valor su dinero y pues después de andar viajando 10 meses en un presupuesto corto pues la perspectiva era diferente. Espero que la intención sea lo que cuente y que todo fue por tratar que la pasaran lo mejor posible. Fue tambien un verdadero cambio para nosotros. Porfin buenos hoteles y buena comida, creo que empacamos como unos 10 kilos cada uno. Fue una Navidad atrasada, y porfin jugamos ‘Continental’!

Publicado en  on at 6:15 pm Dejar un comentario

Fuentes de emociones

Mayo 3 – 5

Iguazú, Argentina

Salimos requetetemprano hacia Iguazú y adormiladitos nos subimos al avión. Llegamos al hotel (otro caso de estrellas sin picos) y descansamos un rato. Teníamos ese día libre y pensamos en rentar un coche pero pareció que él o la encargada de la agencia estaba de vacaciones, nunca se apareció. Así que Ali contrató a alguien que nos llevaría en un ‘Eco-Tour’. Quizo cambiar la negociación de último minuto, Ali no se dejó y ahí fuimos.

Primera parada: un aviario, tiempo estimado: 2 hrs. ¡¿2hrs!? Casi nos da un ataque. Digo, el lugar estuvo bien, pero habíamos contratado el “tour” por 3 horas y pasaríamos dos horas en la primera parada? Además el lugar estaba a sólo 2 minutos del hotel. En fin, la pasamos bien. El lugar funcionaba como hospital de diferentes animales, en su mayoría aves, pero tambien había monos, coaties (unas creaturitas parecidas a los mapaches muy tiernas) y otros. Linda visita, aunque de ecologista, bueno sería cuestionable el que nos llevaran dentro del parque en un enorm tractor echando humo negro. A Ali le pareció injusto que además tuvieran criadero de ratones e insectos para alimentar a los animales en custodia, debo admitir que parecía cruel.

Al terminar dejamos a Luis en el hotel y Ali, Jeff y yo continuamos con el susodicho tour. Cuando el “guía” iba a pararse literalmente a un lado de nuestro hotel protestamos y pedimos que cuando menos nos llevara al pueblo de Iguazú (estábamos a 10 min. fuera del pueblo). Visitamos el punto donde se ven las tres fronteras (Paraguay, Brasil y por supuesto, Argentina). Después visitamos un mercado muy rico donde compramos aceitunas y regresamos a gusto con lo que habíamos visto, pero quizá un poco molestos por el engaño del “tour”.

Al día siguiente tempranito emprendimos hacia las cataratas. Fue espectacular. Hicimos varios recorridos, uno fue el Circuito Superior para observar desde arriba la parte de las cataratas llamada “La Garganta del Diablo”, la parte más impresionante. Después hicimos el Circuito Inferior donde observamos las cataratas desde un punto medio y luego bajamos aun más para verlas desde abajo. Durante estos recorridos vimos todo lo demás que conforma a las cataratas. Es una área bastante grande y no se puede observar todo desde un sólo punto (bueno, a menos que esté uno en helicópetero).

Terminamos el recorrido con lo que llaman “La Gran Aventura”. Un viajecito en bote por las cataratas. Sabíamos que podríamos mojarnos pero no a qué grado. Vaya sorpresa nos llevamos cuando “La Gran Aventura” consistió en ir rápidamente en dirección a la caída de las cataratas, dar vuelta violentamente empinando el bote hacia un lado y haciéndonos tomar un verdadero regaderazo. Esto se hizo varias veces, por “La Garganta del Diablo” donde casi ni podíamos ver por toda la bruma que echaban las cataratas, y después por el resto de las cataratas.  Después fuimos como 10 minutos río arriba (todo el tiempo haciendo curvas cerradas y empinando el bote de un lado a otro, creo que a Ali y a mí nos dieron como 2 infartos en el camino). Luis y Jeff quedaron empapados, Ali y yo hasta eso no tan mal. Así nos fuimos a comer y finalmente nos llevaron al hotel.

Ya en el hotel aprovechamos el spa, con su jacuzzi, cuarto de ejercicios, sauna, vapor, regadera escosesa (los chorros salen de la pared a presión, una experiencia medio extraña que me hizo gritar cuando empezó). Fue un final muy relajante a nuestro día.

Publicado en  on Mayo 26, 2008 at 11:08 pm Dejar un comentario

Bife de lomo y tango

Mayo 1 – 3

Buenos Aires, Argentina

Salimos tardesón de Bariloche, sin poder hacer mucho, ya que era el Día del Trabajo. Ali y yo salimos a caminar y disfrutar del panorama. Al llegar a Buenos Aires nos fuimos a cenar a un lugar llamado “La Chacra”. La comida estuvo deliciosa, las porciones monstruosas y los postres no tan buenos, probamos un postre argentino que era basicamente clara de huevo batida hasta hacerla mousse y con sabor a champagne, no fuimos fanes.

Al siguiente día hicimos planes separados. Luis y Ali fueron de compras por el Microcentro y Jeff y yo fuimos primero a la embajada de Perú (una visa más!). La agente de viajes nos había dicho que estaban tardando 10 días para dar la visa y nos entró el pánico. De nada valió el pánico, me dieron la visa en ese mismo momento. Jeff y yo después fuimos en busca de discos (LPs). Se había quedado con ganas de comprar desde Brasil.

Unas horas y diez discos después nos encontramos con Ali y Luis para comer. Pensando en lo que íbamos a hacer esa tarde, mi estómago empezó a quejarse como siempre. Yo quería salir a ver algo de Buenos Aires, pero perdí la votación y me mandaron a ver a un doctor. La doctora no me dijo nada productivo y sólo me mandó a que me tomara un montón de exámenes. Mientras Jeff se fue a la lavandería y Ali y Luis a Recoleta. Ahí Ali y Luis hicieron lo que Ali pudiera llamar ’speed-tour’, ya que ir a caminar y ver cosas con Luis parece ir de carreritas, y pronto regresaron al hotel.

Esa noche nos fuimos los cuatro a un show de tango. Tenía sentimientos encontrados respecto a ir a este tipo de shows. Me moría de ganas de ir a ver tango, pero no que fuera estilo Las Vegas y que fuera en algo auténtico y no nada más para los turistas.

Fuimos en un minibus lleno de turistas y esperaba lo peor. Más aun cuando al pasar por la entrada, como si estuviéramos en línea de producción nos pusieron a posar con las chicas pechugonas del tango para una foto sin siquiera preguntarnos. El show incluía cena y no estuvo nada mal, debo admitir. El show parecía demorarse mucho, pero cuando a Ali se le cerraban los ojos empezó. El show más bien fue como teatro y la verdad que estuvo increíble. La escenografía, dirección, en sí todo estuvo magnífico. Hizo valer la pena haber ido con la multitud de turistas.

Publicado en  on at 10:22 pm Dejar un comentario

Comida y comida y más comida

Abril 29 – Mayo 1

Bariloche, Argentina

El camino en autobus de Puerto Varas a Bariloche no estuvo tan mal. Apreciamos el panorama que era bellísimo, es más, me recordó mucho a Canadá. Aun así lamentamos no haber cruzado por los lagos, ya que hubiera estado increíble apreciar todo esto desde los lagos y en medio de montañas y volcanes. Espero, por otras personas, que vuelvan a abrir la frontera.

Una hora antes de llegar a Bariloche paramos a comer y Argentina nos dió la bienvenida con un bife de chorizo del tamaño de una nalga de vaca y creo que todavía tenía pulso. Pero estuvo muy rico y creo que fue señal de las muchas comidas gigantescas por venir.

El hotel donde nos quedamos era ‘Tres Reyes’, supuestamente de 4 estrellas. Si ese era el caso, las estrellas no tenían picos y andaban bien opacas. Ni siquiera nos consoló una vista al lago Nahuel Huapí, a orillas del cual estaba el hotel. Pero como quiera disfrutamos de Bariloche, un pueblo muy turístico pero muy pintoresco con casitas al estilo suizo, buenos restaurantes y en medio de montañas y lagos. Esa noche comimos en ‘El Boliche de Alberto’, la carne estuvo deliciosa y un postre divino de helado con dulce de leche. Quedamos más que satisfechos.

Al día siguiente tomamos un tour del ‘Circuito Chico’, nos llevó primero a un teleférico con una vista impresionante de los lagos, montañas y volcanes del rededor. Seguimos en un recorrido alrededor de los lagos y tuvimos un par de paradas más. Una para apreciar una vista y comprar, si queríamos, souvenirs. Ahí me causó tanta gracia cuando Luis echa un silbido particular el cual siempre va dirigido a Ali y en vez de que ella respondiera, una señora desde lejos grita “Ahí voy!” Que risa! La última parada fue en una fábrica de rosa moscada (creo que así se dice, es rosehip en inglés). La milagrosa rosita parece que es bueno para todo. Hay tés, cremas, lociones, perfumes, etc… y todo es bueno para tí! Creo que descubrí un milagro, pero costoso, así que sólo compramos té. Me aseguré que tenía que estar procesada para que sirviera, la probé y definitivamente se le necesita hacer algo, así en su forma natural estaba espantosa y creo que sobarla en la piel no haría mucho bien tampoco.

Comimos esa tarde en ‘Familia Weiss’ donde fueron unas porciones gigantescas que acabaron con mi espíritu de volver a salir. Jeff y yo habíamos pensado en salir solos de nuevo a visitar alguna isla en los lagos, pero el cansancio ya se acumulaba y con la comida pues nos dio flojerita. Recorrimos un poco el pueblo donde Ali aprovechó para comprar unos chocolates tan ricos (gracias influencia suiza!)y esa noche el estómago de Jeff dijo “no más!” y sólo nos observó disfrutar de un delicioso fondue de queso.

Publicado en  on Mayo 25, 2008 at 8:23 pm Dejar un comentario

Cambio de planes y una llama

Abril 28 – 29

Puerto Varas, Chile

Volamos a Puerto Montt y de ahí en coche a Puerto Varas, que estaba a 15 min. El hotel-spa estaba lindísimo a orillas del lago Llanquihue. El plan era disfrutar esa tarde ahí y al día siguiente ir al Cruce de Lagos para Argentina. Sin embargo habían cerrado la frontera del lado de Argentina y no había más Cruce de Lagos. Lamentando la pérdida y enojados por la falta de aviso (esto había sucedido hacía más de 2 semanas) tratamos de arreglar algo. Como buenos agentes de viajes, nuestros contactos en Puerto Varas quisieron insistir que era ‘casi lo mismo’ sí íbamos en autobus. Bueno, “¿pero veremos los Lagos? ¿Nos pasearémos en algún momento en los lagos?” “Bueno, no”. Esto sí me hizo enojar, porque era algo que Ali y tambien yo teníamos muchas ganas de hacer, sin contar que este ‘Cruce de Lagos’ era lo principal de nuestro viaje.

En fin, después de discutir acordamos con hacer un recorrido esa tarde. Nos encaminamos hacia Petrohué y tomamos un recorrido en barco de una hora en el Lago Todos los Santos. De ahí se observaba una vista del volcán Osorno. El recorrido estuvo algo frío pero agradable. Después fuimos a ver los Saltos de Petrohué donde observamos a enormes salmones brincar e ir contra corriente. Fue la visita un poco express porque estaban por cerrar. El lugar estaba lindísimo, con sus rápidos y saltos de agua. Tomamos unas fotos y continuamos según a un lugar donde veríamos llamas. Vimos tan solo una llama en una granjita al estilo alemán. Le dí un poco de preocupación a Ali cuando quise tocar la llama. A mi me parecía que eran como vacas, tranquilas y zonzas, pero bueno, la dejé en paz. Después descubrimos una especie de columpio atado a un cable que conectaba dos puntos. Así que nos subimos Jeff y yo a hacer el pequeño recorrido. Estuvo muy divertido y por poco y convenzo a Ali de subirse también. Bueno, como era el final de nuestro recorrido tomamos un chocolate caliente para calentarnos un poco y regresamos a nuestro hotel. Ahí aprovechamos Ali y yo un par de masajes que fueron una verdadera delicia.

Publicado en  on at 7:56 pm Dejar un comentario

A falta de cortesía…

Abril 27

Valparaíso y Viña del Mar, Chile

Tomamos un tour de un sólo día a Valparaíso y Viña del Mar que están como a una hora de Santiago y entre estas dos ciudades sólo hay un par de kilómetros.

Primera parada fue Valparaíso. Una ciudad muy pintoresca con casas de colores vivos y diversos, se compone una vista lindísima, y más porque está sobre una montaña que dá al mar. Son unas subidas muy pronunciadas y ahí nos llevó la camioneta y que gusto que no tuvimos que caminar la subida. Estando arriba bajamos a dar un recorrido a pie. Jeff y yo habíamos visto varias cosas que queríamos fotografiar y preguntamos al guía donde nos podríamos reunir con el grupo más tarde. Con falta de cortesía dijo: “No me puedo hacer responsables de ustedes.” “Pero, sólo dígame por dónde van y los alcanzamos en unos 20 min.”, insistí. El grosero del guía ni peló y Jeff y yo decidimos irnos como quiera por nuestra cuenta. Al final, hicimos nuestro recorrido y los alcanzamos, ni que el lugar estuviera tan grande como para perderse. Pensé que fue lo mismo que con todos los guías, el peor insulto es que no los quieras seguir y escuchar. Nosotros siendo un par de necios creo que no encajábamos muy bien, y espero no haber estresado mucho a Ali y Luis.

En seguida comimos en un lugar caro pero rico y bonito donde probamos unos lokos que son unos moluscos que sólo están presentes en Chile. Al terminar fuimos a Viña del Mar, que bueno era una ciudad de puro turismo, con hoteles a lo largo de la playa. El guía creo que tenía preferencia por Viña ya que cuando estábamos en Valparaíso hacía comentarios como: “Pero miren qué colores! Quién vivirá ahí que pueda vivir con esos colores en su casa!” y en Viña del Mar: “Miren qué lindo hotel de 5 estrellas donde una noche cuesta $350 dólares!” A mi Viña del Mar no me pareció muy interesante, había playa pero helado el día y el mar, no sé cómo se puede aprovechar.

Publicado en  on at 7:36 pm Dejar un comentario

Bienvenidos Luis y Ali!

Abril 24 – 28

Santiago, Chile

Por tomar el lindo vuelo de las 3 de la mañana quedamos practicamente sin dormir. Lo  bueno fue que para ahora ya entrábamos al itinerario de “Luis y Alicia” y tendríamos arreglado transporte y hotel por los siguientes días. Era una maravillosa sensación, no tener que preocuparnos por cómo llegar y a dónde por un tiempo.

Nos llevaron a un hotel en el centro que tenía una decoración increíble. Y por increíble quiero decir loca y sin sentido que causaba mucha gracia. En sí el edificio parecía de estilo colonial antiguo y por dentro a alguien se le ocurrió pintarlo al estilo de los 80s o cómo si hubieran contratado a Jackson Pollock porque estaba todo como salpicado de pintura. Muy chistoso. El hotel estaba en buena locación y cuando nos recuperamos un poco fuimos a navegar el centro. Muchas tiendas y mucha comida rápida y chatarra. Me pareció que a los chilenos les gustan mucho los hotdogs. Había puestos y restaurantes que los ofrecían a cada paso.

Nos sentamos a cenar en un restaurante italiano que nos habían recomendado en el hotel. La comida pésima y de italiano tenía muy poco. Quise mejorarla con un poco de picante (o ají, como le dicen por acá) pero ni eso había. El mesero, cuando le pedí ají me contesta: “estaría genial que tuviéramos no?” Me pareció que se burlaba de mí y nos fuimos todavía con hambre. Nos alegró mucho encontrarnos con un cine y disfrutamos, a pesar de la violencia, de ‘Promesas del Este’ (David Cronenberg).

Al día siguiente nos cambiaron de hotel a uno un poco fuera del centro de la ciudad. Ahí llegarían la siguiente mañana mis papás, Alicia y Luis. La tomamos tranquiamente relajándonos en el hotel y caminando un poco por la zona. La comida estuvo deliciosa en el hotel y en sí fue un buen cambio, estaba más tranquilo por ahí.

Cuando bajábamos a desayunar nos topamos con Ali y Luis. Fue muy emocionante verlos después de tanto tiempo. Venían cansadísimos porque habían tomado un vuelo de noche y habían descansado poco. Desayunamos juntos y después se fueron a descansar un poco.

Esa tarde salimos a caminar un poco por un parque que estaba cerca y después nos fuimos en un ‘city tour’ los cuatro con un guía. Estuvo interesante visitar el Palacio Presidencial donde fue el golpe de estado que vió a Salvador Allende asesinado y a Augusto Pinochet entrar en poder y asesinar y torturar a miles de personas por años a seguir. Todavía hay edificios alrededor que tienen agujeros de bala, especialmente les dejaron los agujeros a los edificios de Hacienda. 

Subimos el Cerro San Cristóbal para apreciar una vista de la ciudad. En sí Santiago no es nada espectacular y desde arriba se apreció más lo contaminado que está que cualquier otra cosa, pero el recorrido estuvo agradable y probamos una delicia local. No recuerdo el nombre pero tenía grano de cebada, un jugo dulce y un par de duraznos en conserva.

Esa noche fuimos a una cena baile. La cena estuvo rica, en un restaurante con decoración polinesia. Los bailes duraron un par de horas y representaron los bailes de todo Chile, que en verdad varían de norte a sur y la Isla de Pascua.

Publicado en  on at 7:22 pm Dejar un comentario

Perdiendo en Brasil

Abril 22 – 24

Río de Janeiro, Brasil

Llegamos a otra área para probar otra parte de Río, Santa Teresa. Era verdaderamente increíble, con una vista hermosa de la ciudad y muchísima vegetación alrededor. El hostal estaba muy cómodo, hasta hamaca había en el cuarto. Esa noche tuvimos una de las mejores cenas de todo el viaje. Un restaurante llamado ‘Espíritu Santa’, con comida amazónica y un pastel de chocolate que estaba para morirse. Además el lugar estaba lindísimo, con un balcón que daba al valle y se podía apreciar mucho de Santa Teresa mientras comíamos aquella deliciosa comida.

Aquella noche tuvimos una revelación, estábamos cansados. Una de las cosas que queríamos hacer era ir a sambear. Se escucha esa música contagiosa por todos lados y queríamos salir de noche y vivirlo bien. La última noche para hacerlo era esa noche, pero decidimos quedarnos en el hotel. Quizá piensen que fue una oportunidad perdida, y la verdad lo fue. Utilizamos tambien como escusa que Río era peligroso. Habíamos platicado con aquella pareja de Francia y nos habían contado un par de historias aterradoras de Río, que si bien estábamos por convencernos que nuestro miedo era en verdad paranoia, bueno, pues esas historias nos regresaron el miedo. Aún así creo que debíamos de haber salido y aprovechado la noche.

Pasamos la noche platicando y discutiendo acerca de los cambios que nos han sucedido al viajar por tanto tiempo. El cuerpo ya no aguanta lo mismo, siento como si tuviera 60 años, me quiero ir a dormir temprano y despertar tarde (aunque creo que gente de 60 años se va a dormir temprano pero tambien se despierta temprano). El punto es que la energía ya no daba, estamos como a un 30%. Sin embargo, quedamos en tratar de renovar nuestro entusiasmo, ya que sólo nos quedan un par de meses y ha sido una experiencia sin igual que sería una lástima arrastrarnos a la meta final. En fin, como quiera perdimos la experiencia de la samba.

Al día siguiente fuimos a Cristo Redentor en Corcovado. Tomamos un trenesito turístico que nos llevó a la cima. Estaba repleto de gente, pero con una vista hermosa y tuvimos suerte con el clima. Ese día no llovió y teníamos todo despejado. Pudimos ver todo Río, hermoso.

Al regresar a Santa Teresa queríamos ir de compras, pero esta vez tuvimos mala suerte, ya que era día de asueto y no había nada abierto.

Salíamos esa noche a media noche rumbo a Santiago, así que nos quedamos esperando en el hostal hasta esa hora, viendo películas y conociendo gente interesante. Lamentamos haber perdido días en Brasil esperando nuestra visa y lamentamos haber estado tan cansados. Dijimos ‘adios’ a Brasil quedándonos con ganas de haber hecho más.

 

Publicado en  on Mayo 24, 2008 at 6:32 pm Dejar un comentario