Mayo 1 – 3
Buenos Aires, Argentina
Salimos tardesón de Bariloche, sin poder hacer mucho, ya que era el Día del Trabajo. Ali y yo salimos a caminar y disfrutar del panorama. Al llegar a Buenos Aires nos fuimos a cenar a un lugar llamado “La Chacra”. La comida estuvo deliciosa, las porciones monstruosas y los postres no tan buenos, probamos un postre argentino que era basicamente clara de huevo batida hasta hacerla mousse y con sabor a champagne, no fuimos fanes.
Al siguiente día hicimos planes separados. Luis y Ali fueron de compras por el Microcentro y Jeff y yo fuimos primero a la embajada de Perú (una visa más!). La agente de viajes nos había dicho que estaban tardando 10 días para dar la visa y nos entró el pánico. De nada valió el pánico, me dieron la visa en ese mismo momento. Jeff y yo después fuimos en busca de discos (LPs). Se había quedado con ganas de comprar desde Brasil.
Unas horas y diez discos después nos encontramos con Ali y Luis para comer. Pensando en lo que íbamos a hacer esa tarde, mi estómago empezó a quejarse como siempre. Yo quería salir a ver algo de Buenos Aires, pero perdí la votación y me mandaron a ver a un doctor. La doctora no me dijo nada productivo y sólo me mandó a que me tomara un montón de exámenes. Mientras Jeff se fue a la lavandería y Ali y Luis a Recoleta. Ahí Ali y Luis hicieron lo que Ali pudiera llamar ’speed-tour’, ya que ir a caminar y ver cosas con Luis parece ir de carreritas, y pronto regresaron al hotel.
Esa noche nos fuimos los cuatro a un show de tango. Tenía sentimientos encontrados respecto a ir a este tipo de shows. Me moría de ganas de ir a ver tango, pero no que fuera estilo Las Vegas y que fuera en algo auténtico y no nada más para los turistas.
Fuimos en un minibus lleno de turistas y esperaba lo peor. Más aun cuando al pasar por la entrada, como si estuviéramos en línea de producción nos pusieron a posar con las chicas pechugonas del tango para una foto sin siquiera preguntarnos. El show incluía cena y no estuvo nada mal, debo admitir. El show parecía demorarse mucho, pero cuando a Ali se le cerraban los ojos empezó. El show más bien fue como teatro y la verdad que estuvo increíble. La escenografía, dirección, en sí todo estuvo magnífico. Hizo valer la pena haber ido con la multitud de turistas.