Abril 28 – 29
Puerto Varas, Chile
Volamos a Puerto Montt y de ahí en coche a Puerto Varas, que estaba a 15 min. El hotel-spa estaba lindísimo a orillas del lago Llanquihue. El plan era disfrutar esa tarde ahí y al día siguiente ir al Cruce de Lagos para Argentina. Sin embargo habían cerrado la frontera del lado de Argentina y no había más Cruce de Lagos. Lamentando la pérdida y enojados por la falta de aviso (esto había sucedido hacía más de 2 semanas) tratamos de arreglar algo. Como buenos agentes de viajes, nuestros contactos en Puerto Varas quisieron insistir que era ‘casi lo mismo’ sí íbamos en autobus. Bueno, “¿pero veremos los Lagos? ¿Nos pasearémos en algún momento en los lagos?” “Bueno, no”. Esto sí me hizo enojar, porque era algo que Ali y tambien yo teníamos muchas ganas de hacer, sin contar que este ‘Cruce de Lagos’ era lo principal de nuestro viaje.
En fin, después de discutir acordamos con hacer un recorrido esa tarde. Nos encaminamos hacia Petrohué y tomamos un recorrido en barco de una hora en el Lago Todos los Santos. De ahí se observaba una vista del volcán Osorno. El recorrido estuvo algo frío pero agradable. Después fuimos a ver los Saltos de Petrohué donde observamos a enormes salmones brincar e ir contra corriente. Fue la visita un poco express porque estaban por cerrar. El lugar estaba lindísimo, con sus rápidos y saltos de agua. Tomamos unas fotos y continuamos según a un lugar donde veríamos llamas. Vimos tan solo una llama en una granjita al estilo alemán. Le dí un poco de preocupación a Ali cuando quise tocar la llama. A mi me parecía que eran como vacas, tranquilas y zonzas, pero bueno, la dejé en paz. Después descubrimos una especie de columpio atado a un cable que conectaba dos puntos. Así que nos subimos Jeff y yo a hacer el pequeño recorrido. Estuvo muy divertido y por poco y convenzo a Ali de subirse también. Bueno, como era el final de nuestro recorrido tomamos un chocolate caliente para calentarnos un poco y regresamos a nuestro hotel. Ahí aprovechamos Ali y yo un par de masajes que fueron una verdadera delicia.