Mayo 8 – 11
Colonia del Sacramento, Uruguay
Llegamos a Colonia en la tarde y al ir en busca de hostal se presentó la oportunidad de quedarnos en un departamento. Cumplió nuestro sueño. Era de pequeño, pero de dos pisos. En el primer piso, tenia tele, con unos sofás y una cocinita (extraña y poco práctica, pero era ideal). Arriba, la recámara y un baño. Pensamos en un principio quedarnos sólo dos días, pero con lo cómodo que nos sentimos no pudimos resistir un par de días más. Primera actividad: nos regalamos un ‘domingo’, o sea, un día de estar echados haciendo nada.
El pueblo en sí es muy lindo. Pequeño, tranquilo, colonial, se me figuró mucho a partes de Querétaro (Jurica o Juriquilla, pero en pequeño, con sus callesillas empedradas). Así que hicimos poco más que caminar, platicar, sentarnos al sol y disfrutar de un lugar por el momento “nuestro”.